Este sábado 5 de abril, a las 23:59 horas, gran parte del territorio nacional deberá ajustar sus relojes para dar inicio al horario de invierno 2025. Conforme al Decreto 224 del Ministerio del Interior, los relojes deberán atrasarse 60 minutos, quedando nuevamente en las 23:00 horas del mismo día. Esta medida marca el fin del horario de verano (UTC-3) y el retorno al horario de invierno (UTC-4), que se mantendrá vigente hasta el primer sábado de septiembre.

El cambio de hora se aplicará en todo el país, con excepción de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, así como de la Región de Aysén, que conservarán su horario actual durante todo el año debido a sus condiciones geográficas particulares. En tanto, en Isla de Pascua y la Isla Salas y Gómez, el ajuste también se realizará, pero a las 22:00 horas locales, retrocediendo los relojes a las 23:00 horas.

Este tipo de modificaciones horarias tiene efectos directos en la rutina diaria. En el caso de la Región Metropolitana, el domingo 6 de abril el sol saldrá a las 06:58 y se pondrá a las 18:30, anticipando los amaneceres y oscureciendo las tardes en comparación con el día anterior. Expertos advierten que este cambio puede impactar en la salud, especialmente en niños y adultos mayores.

Soledad Moraga, académica de Enfermería de la Universidad Viña del Mar, advirtió que incluso una hora menos de sueño puede afectar el bienestar. “Una hora más o menos de sueño sin duda que puede generar problemas en la salud de las personas”, afirmó. En tanto, Macarena Trejo, jefa de carrera de Enfermería de la misma universidad, recomendó una adaptación gradual al nuevo horario. “La mejor manera de hacer frente a estos cambios […] es a través de una buena planificación”, señaló. El horario de invierno regirá hasta el 6 de septiembre de 2025.

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