La economía mundial vivió un verdadero remezón la tarde de ayer. Es que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cumplió con lo que había anticipado y anunció aranceles para todos sus socios comerciales, incluido Chile.

El magnate dio un largo discurso previo a especificar cuáles serían los países afectados. «Firmaré una histórica orden ejecutiva que instaura aranceles recíprocos a países de todo el mundo. Recíproco significa: ellos nos lo hacen a nosotros y nosotros se lo hacemos a ellos», dijo al comenzar.

En medio de esa performance, argumentó que los gravámenes se implementarían porque las otras naciones imponen barreras de entrada a los productos estadounidenses, lo que calificó como «abuso».

También arguyó que era necesario fortalecer a la industria local. «Los trabajos en el sector manufacturero van a seguir regresando a nuestro país, vamos a reactivar la base industrial», comentó. Y aseguró también estar «defendiendo a los trabajadores estadounidenses».

El detalle

El mandatario estableció un piso mínimo de aranceles de 10% a sus socios comerciales. En ese margen entró Chile y quienes tienen Tratados de Libre Comercio con la potencia mundia, cuyos productos tendrán que pagar esa tarifa para entrar a los Estados Unidos.

Eso sí, la media no incluye, por ahora, ni al cobre ni a la madera, dado que se está estudiando una tarifa específica para ellos.

Trump, parado en un atril y con la bandera estadounidense cayendo de fondo, sacó una tabla en la que se especificaban los aranceles a cada país y fue uno por uno -en un comienzo- recalcando la decisión de poner aranceles.

Sobre ese mínimo, no obstante, entraron varios países. Uno de los más golpeado fue China. Es que Trump impuso una barrera del 34%. Esto, tras señalar que el país asiático pone sobre los productos norteamericanos un 67% de gravamen.

Luego viene la Unión Europea. Sobre esa comunidad de naciones Trump anunció aranceles del 20%. Al igual que con China y la totalidad de los otros países, argumentó que ellos imponen barreras aún más altas.

Algunos de los aranceles más altos se aplicarán a Camboya (49%), Laos (48%), Madagascar (47%), Myanmar (44%) y Sri Lanka (44%). Otras naciones recibirán tarifas reducidas al 10%, como es el caso de Colombia, Chile, Argentina, Costa Rica, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes Unidos, Trinidad y Tobago, y Marruecos, entre otros.

Vietnam y Japón, por su parte, se verán afectados con tasas del 46% y 24%, respectivamente.

En Medio Oriente, Arabia Saudita y Jordania enfrentarán tarifas del 10% y 20%, respectivamente. Israel se encuentra con una tasa del 17%. África también se verá impactada con Botsuana enfrentando a un 37% y Túnez con un 28%. Sudáfrica, mientras, deberá hacer frente a un 30%.

En total, serán 50 países países los que en adelante deberán hacer frente a las medidas anunciadas por Trump. Según expertos, tanto gobiernos como empresas tendrán que hacer una serie de evaluaciones en los próximos días.

Los posibles alcances

Apenas Trump hizo el anuncio, analistas de todo el mundo comenzaron a intentar dilucidar los posibles alcances de la medida.

«No es una buena noticia, ratifica medidas proteccionistas que amenazan el libre comercio, el crecimiento global y por cierto a Chile.», dijo a Emol Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda y decado de la Facultad de Gobierno de la USS.

«Los llamados ‘aranceles recíprocos’, que incluyen aranceles del 34% a China, 20% a Unión Europea, 32% a Taiwán, 24% Japón, 10% India, 20% Sudáfrica 30%, 10% Chile y Brasil, introducen una enorme incertidumbre a los mercados», complementó.

«Los aranceles siempre van a traer un detrimento en la calidad de vida y en el poder adquisitivo de los mismos ciudadanos del país que los aplica, en este caso los estadounidenses», indicó por su parte Esteban Viani, economista y académico de la Universidad Autónoma.

«Debiéramos ver un encarecimiento de las importaciones de productos desde todo el mundo, de los consumidores en Estados Unidos», comentó por su parte Álvaro García, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Uandes.

«El costo de mayor ineficiencia significará un impacto negativo al comercio y la producción mundial, especialmente para Estados Unidos. Posiblemente pagaran menos impuestos, pero tendran costos de produccion más altos», indicó por su parte enjamín Villena, investigador del Instituto de Políticas Económicas de la Facultad de Economía y Negocios de la UNAB.

Cabe recordar que Trump declaró una emergencia nacional vinculada al déficit comercial estadounidense, que ascendía a más de US$918.000 millones en bienes y servicios en 2024.

Esto lo facultó a ejercer la autoridad unilateral amparada por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para imponer el conjunto de aranceles más amplio en generaciones.

Cabe destacar que en una de las sorpresas de la jornada de ayer, México y Canadá quedaron exentos de los aranceles anunciados.

En distintas partes del mundo, asimismo, autoridades comenzaron a reaccionar. El Gobierno español -según consignó el diario el país- prepara desde ya un paquete de ayudas para los sectores a los que le puedan afectar los nuevos aranceles.

¿Y Chile?

Vicente Valech, analista de mercados de Capitaria comentó a Emol que «Chile mantiene una fuerte dependencia de sus exportaciones hacia China y Estados Unidos, representando aproximadamente un 38% y 15% del total, respectivamente. En este contexto, la imposición de aranceles por parte de EE.UU. tanto a productos chilenos como a bienes provenientes de China podría generar efectos adversos en la economía nacional».

Indicó, asimismo, que «un arancel a las exportaciones chilenas hacia EE.UU. reduciría la competitividad de los productos nacionales en ese mercado, impactando sectores clave como la agricultura, minería y productos del sector pesquero».

«Sobre las importaciones chilenas de productos producidas en Estados Unidos no esperaríamos ningún efecto de momento, pues si bien el Presidente Trump ha anunciado medidas de productos provenientes desde Chile, el Presidente Boric no ha anunciado ninguna medida compensatoria de momento. Esto podría cambiar», dijo en tanto García, de la Unades.

Añadió que «en el caso de la uva, el principal producto agrícola chileno exportado a Estados Unidos, no podremos ver un vuelco respecto a que consumidores de Estados Unidos compraran uva fuera de temporada producida fuera de Estados Unidos. Por lo tanto esperamos efectos más acotados sobre estos productos sobre otros productos que sí produce Estados Unidos, como vino».

La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, comentó que «esta decisión impacta sin duda a la economía global, lo cual tiene un efecto indudable para un país pequeño y globalizado como Chile».

«En el caso particular de nuestro país, la tarifa aplicada es la menor, similar a la de más de 90 países del mundo. Eso significa que nuestra posición relativa no empeora, pero sí pierde por la tarifa del 10% que nos obliga a ser más competitivos, por posibles barreras en otras economías, la inestabilidad en los mercados y por el frenazo global. Esto nos desafía a profundizar y ampliar nuestras relaciones comerciales y buscar oportunidades en este nuevo contexto internacional», añadió.

En tanto, para el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, «es lamentable la política arancelaria que está desarrollando Estados Unidos y que ahora también afecta a Chile. Es un retroceso en las relaciones comerciales bilaterales, cuyos efectos en el sector exportador agrícola estamos analizando».

Según dijo, los productos afectados serían las frutas frescas como cerezas, arándanos, manzanas, peras y uva de mesa, además de vinos. «La imposición de aranceles a Chile, además de generar incertidumbre, podría afectar la competitividad de nuestros productos frente a los de otros países, al tiempo que encarecen el acceso de los consumidores estadounidenses a alimentos saludables, medidas inocuos y producidos de forma sostenible», sostuvo.

Arturo Clément, presidente de SalmonChile mostró preocupación por el anuncio del presidente estadounidense. Dijo, sobre los aranceles, que «impactan en la salmonicultura chilena, un sector clave para nuestra economía y el empleo en el sur del país. Como sector, estamos analizando en detalle el anuncio y sus implicancias una vez que sea aplicado».

Cabe destacar que, según la tabla que mostró Trump, Chile impone aranceles de 10% a los productos estadounidenses.

En su cuenta de X, la investigadora senior del think tank Athena Lab, Paz Zárate, aseguró que «es mentira o error. Chile no impone ese 10% a EE.UU.»

«A Trump no le importa vulnerar nuestro tratado bilateral de más de 20 años de vigencia», indicó también.

«Aranceles impuestos hoy no son ‘recíprocos’ como Trump los ha presentado», complementó. Y agregó: «Sin duda las industrias chilenas sufrirán el embate».

Fuente: Emol.com