La Policía de Investigaciones (PDI) recibió este sábado una denuncia por presunta desgracia tras la desaparición de Roberto Sanhueza Henríquez, de 58 años, tripulante de la embarcación “Cobra” de la empresa Blumar. El trabajador se encuentra inubicable desde el viernes, justo cuando debía asistir a una capacitación y más tarde prestar declaración ante la PDI en el marco de la investigación por el naufragio de la lancha “Bruma”, donde aún se busca a siete pescadores desaparecidos.
Según relató su hijo Pablo, Sanhueza dejó de dar señales de vida a las 09:00 horas del viernes, cuando no se presentó a la capacitación programada en instalaciones de la empresa en Colón. “Fui al trabajo de él, a los diferentes edificios que tiene Blumar, y no hay registro de él”, afirmó. La preocupación aumentó al no presentarse tampoco a la citación judicial agendada para esa tarde ni registrar actividad en su teléfono móvil.
Pablo explicó que su padre estaba afectado por la situación del naufragio, aunque no lo vio en un estado crítico como para desaparecer voluntariamente. “Es una persona con principios cristianos, un papá ideal, un hombre responsable”, comentó. También expresó su molestia por la lenta reacción de la empresa y las autoridades, advirtiendo que “las primeras horas son vitales” en casos de este tipo.
La desaparición ocurre mientras la Fiscalía de Coronel investiga el hundimiento de la “Bruma” bajo la figura de cuasidelito de homicidio, considerando a la embarcación “Cobra” como principal sospechosa de haber colisionado con la lancha. La posible implicación de Sanhueza en los hechos lo convierte en una pieza clave para esclarecer lo ocurrido, por lo que su ausencia añade un nuevo giro de incertidumbre a este trágico caso.